Nació en Orocovis el 12 de diciembre de 1861. Su padre fue el reconocido santero orocoveño Francisco Rivera, mejor conocido como Pancho el Santero. Su madre fue Dolores Avilés, natural de Morovis. De los demás miembros de la familia solo se ha conocido a una hermana menor de nombre, Juana Rivera Avilés, que posiblemente nació en 1855.

Se conjetura que los primeros miembros de la familia Rivera que se establecieron en Puerto Rico procedían de las Islas Canarias, España. Tanto Genaro Rivera como su padre Francisco han sido reconocidos como entre los mejores y más productivos santeros que ha tenido Puerto Rico en su historia (Vidal:1979).

Genaro Rivera comenzó su oficio de santero durante su ninez, Se cree que aprendió con su padre. Para tallar utilizaba pequeñas cuchillas.  Sus tallas dan cuenta de su pericia en la talla de santos. Genaro además tenía otras aptitudes; hacía pilones en madera, mangos de machete, nichos para guardar santos y tiples de gran calidad. Asimismo, hacía, lamparitas de latón, candeleros, velas de cera y milagros para colgar a los santos de latón y algunos de plata.

Genaro se casó jóven con Fermina Negrón, natural de Morovis. Tuvieron siete hijos: José, Herminio, Santalíz, Providencia, Adela, Concepción y Carmelina. Su hijo, Herminio fue veterano del ejército de los Estados Unidos y estuvo destacado en Panamá. La familia de Genaro era conocida en Morovis como "gente decente y gente limpia" (Torres: Entrevista).  Era conocido en Morovis con el sobrenombre de Genaro el Santero. Siempre estaba de buen humor y gustaba de fumar cigarros y siempre estaba con un cabo de cigarro en la boca.(Vidal:1979).  Fue descrito por los moroveños como "un hombre de buen corazón y que no se metía con nadie" (Torres: Entrevista). Blanco, alto, como de 5' 9", delgado, de facciones perfiladas, ojos color marrón, medio coloraíto con una calva incipiente y de pelo blanquecino. Se peinaba hacia atrás. Usaba sombrero de paja que traían a vender a Morovis, fabricados en los pueblos de Aguadilla y Aguada. Usaba camisas de manga larga y zapatos de obrero de tipo "yabucanes". Cuentan Genaro pertenecía al Partido Republicano pero  Fermina, su esposa, se proclamó del Partido Unionista en un mítin celebrado en el pueblo de Morovis (Alfaro; Entrevista).

Se conoce que vivieron en Corozal, Barranquitas, Orocovis, Ciales y Morovis. La residencia más remota que se tiene conocimiento la ubican en un barrio del pueblo de Ciales. Aparentemente de Orocovis se mudó a Ciales y de ahí a Morovis donde se estima  vivió el resto de su vida. La primera residencia conocida en Morovis la ubican en la Calle Comercio esquina Ruiz Belvis entre los años 1919 a 1928. Levantó a su familia mediante el dinero que ganaba tallando, vendiendo y retocando santos.

En la sala de su humilde  casa en Morovis tenía una tablilla llena de santos para la venta y otros para retocar. Guardaba sus pinturas en una caja de cartón debajo de la cama. Para salir a vender sus santos por los campos, acostumbraba colocarlos en un saco o en una canasta. En ocasiones los clientes le pagaban los santos  en forma de trueque con productos agrícolas.

Los talladores de santos primigenios en raras ocasiones firmaban sus tallas. Sin embargo, existen tallas en colecciones privadas, aunque muy pocas, con el nombre de Genaro Rivera Avilés. el investigador Teodoro Vidal creía era la firma de Genaro. Empero, las tallas encontradas con su firma son escasas. Otro de los hallazgos de Vidal fue una imagen de La Virgen de la Dolorosa que tenía escrito bajo la base o peana,  "Nuestra Señora de los Dolores, Morovis 1931. Otras tienen escrita la palabra Barros, nombre original con el que se conocía al pueblo de Orocovis.  Teodoro Vidal encontró una esfigie de San José la cual tiene inscrito en la peana, el año de 1916, Cedro, San José, Ciales G.R.A." En la peana de otro santo encontró otra que lee "San Rafael, Barros, pero sin fecha. (Vidal 1979)

Su casa fue descrita por los moroveños como una casucha humilde, cobijada con techo de paja y zinc. La última residencia conocida fue ubicada en la Calle Progreso Interior, colindando con la barriada Santo Domingo, en el área urbana del pueblo.  Ésta última casa ha sido descrita como pequeña, construida de madera. En el patio posterior había una pequeña casucha donde tenía una hamaca. Ocasionalmente daba albergue a peregrinos y limosneros que venían al pueblo.

La obra de Genaro Rivera puede catalogarse como de estilo autóctono con facciones graciosas aniñadas. Muestra una personalidad isleña a tono con nuestro ambiente y nuestras circunstancias históricas. Manifestaba que para hacer las figuras se dejaba llevar por el físico de personas conocidas. Los santos prefería tallarlos durante la época de luna llena, porque según él, si los hacía en la luna nueva se apolillaban.  Usaba maderas que por lo general no eran de la predilección de otros talladores, tales como: el yagrumo, el guaraguao y el pichipén.

La imagen que más le gustaba tallar era la Virgen del Carmen, el santo de su devoción. Siempre se  esmeraba en tallarla y por tanto, era la mejor que le quedaba.  Las tallas de la Virgen del Carmen realizadas por Genaro Rivera se distinguen por la expresión de dulzura en su faz y por el cuidado que el santero ponía en los detalles. Cuentan que en ocasiones después de tallarla le rezaba. En opinión de Teodoro Vidal las tallas de Genaro Rivera eran "de aspecto juvenil y simpático" (Vidal:1979).

Los santos de mayor demanda en Morovis eran los Tres Reyes Magos, La Virgen del Carmen y San Antonio de Padua. También Genaro hacia tallas de bulto del Niño Jesús sin ropa a los que los compradores luego ordenaban hacer bonitos vestidos. "La Virgen de Monserrate no le gustaba hacerla negra sino achocolatada". "Las tallas mas grandes eran las de mayor precio y relataba a sus familiares que con frecuencia sus obras resultaban ser tan bonitas o tan feas como la persona que la encargaba porque al tallarla solía pensar en el cliente" (Vidal:1979).

En sus anécdotas sobre la historia de Los Santos, Genaro contaba que "la razón por la cual San Ramón Nonato - quien era cura y partero - llevaba una custodia en su mano derecha era  por las numerosas misas que había celebrado. Además que  las tres coronas que posee fueron obsequios de tres reinas a quienes asistió en partos muy difíciles salvándoles la vida a ella y a los pequeños" (Vidal, 1979).

Las pintura que utilizaba mientras vivió en Morovis la compraba en el comercio local, mayormente en la farmacia de Ramón Castro Aguirre (Torres: Entrevista). Los colorantes que usaba eran en polvo los cuales diluia.  "En ocasiones para preparar el color gris mezclaba la pintura blanca con un poco de ollín que producían los quinques que se utilizaban para alumbrarse o con ceniza del fogón o la ceniza producida al calentar hojas secas en una lata. Para preparar el color rojo usaba a veces el achiote y para el azul utilizaba el color añil. Para preparar el color negro mezclaba el carbón del fogón con manteca". (Vidal:1979)

De acuerdo a entrevistas realizadas a personas de Morovis que le conocieron y otros que le compraron santos nos informaron que los precios fluctuaban desde los veinticinco centavos hasta un dólar dependiendo del tamaño y de la dificultad para realizarlo (Torres:Entrevista).Muchos moroveños recuerdan a Genaro recorriendo los campos y vendiendo su mercancía.  La producción de tallas atribuidas a Rivera se calculan en miles.  La mayor parte de ellas se han encontrado en los pueblos de Orocovis, Corozal, Morovis, Ciales, Naranjito y Barranquitas. "Tenía cuatro agentes que vendían sus santos, tres en en pueblo de Morovis y uno en el pueblo de Bayamón" (Vidal:1979).

Genaro talló hasta bien entrado en años. Murió en el pueblo de Morovis en su residencia localizada en la Calle Progreso interior, donde estuvo encamado por alrededor de uno a dos meses hasta el momento de su muerte, acaecida el 14 de diciembre del año 1941, dos dias después de haber cumplido los ochenta años de edad. Gracias a la cooperacion de Francisco del Río, encargado del registro Demográfico de Morovis  pudo constatarse la información sobre su deceso. En el certificado de defunción consta que tenia un taller de madera. Narró José Pupi Díaz, quien era monaguillo para entonces que en sus momentos de agonía tenía un cristo crucificado tallado por él, colocado en el pecho. Fue velado en su propia casa como era la costumbre. El ataúd era de madera forrada en tela de terciopelo color violeta. Sus exequias fúnebres se realizaron en la Iglesia Católica de Morovis, Nuestra Señora del Carmen. A su funeral asistieron muy pocas personas. La viuda Fermina Negrón organizó el novenario a la Virgen del Carmen como era costumbre en su casa el pueblo de Morovis (Torres: Entrevista a Pupi Díaz).

Después de la muerte de Genaro, su viuda, Fermina Negrón continuó arreglando y repintando santos para subsistir. Además vendía en su casa estampitas de santos, novenas y preparaba los milagros de latas de galleta. Doña Fermina ha sido descrita como de cara redonda, naríz perfilada y de pómulos levantados, de pelo blanco y usaba un moño. Era analfabeta y su vecino y amigo el profesor Gaspar González le escribía las cartas para su hija Carmina quien para ese entonces se había mudado al pueblo de Cataño. Veneraba a la Virgen del Perpetuo Socorro y nos contó la profesora Amelia Alfaro de Angleró, quien la conoció personalmente, que en sus últimos años pagaba promesas por el pueblo de Morovis cargando una imagen de la Virgen. Falleció en el barrio Unibón, sector Patrón en el año 1969.  Teodoro Vidal la conoció y visito en su hogar y dice que le encantaba la forma particular de hablar de Dona Fermina con un español con reminiscencias del siglo XVl.

Entre los museos de mayor importancia en el mundo que poseen colecciones o han exibido tallas de Genaro Rivera Avilés se encuentran el Smithsonian Institute de Washington, D.C. Galería Cisneros, New York, el Museo de Arte de Ponce, el Museo de la Universidad de Puerto Rico, el Instituto de Cultura Puertorriqueña, el Museo de Arte de Puerto Rico y la Fundación Luis Mu˜õz Marín.

Bibliografia:

Mediavilla, Nitza M. "Santos al Desnudo" Ediciones Puerto. San Juan, PuertoRico. 2005
Pérez Miranda, Luis. Tesis. Universidad de Puerto Rico.

Registro Demográfico de Morovis. Certificado defunción Genaro Rivera Avilés, número 34240,1941.
Torres Meléndez, José Guillermo.  La talla de Santos en Morovis. Programa de las Fiestas Patronales de Morovis. Año 1990.

Torres Meléndez, Jose Guillermo. "Mi en encuentro con los santos de palo". Publicación de la Cooperativa de Ahorro y Crédito Moroveña.
Vidal Santoni Teodoro,  Santeros Puertorriqueños. Ediciones Alba. 1979.

Entrevistas:

Alfaro Amelia. Entrevista, Morovis, 1985.

Antonio Rodríguez, "Toño el Liberal", Entrevista para el Museo de Los Santos,1980.

Del Río Francisco, Encargado de Registro Demográfico de Morovis, Entrevista para el Museo de Los Santos, 1985.

Díaz Porfirio, Pupi. Historiador Moroveño. Entrevista para el Museo de Los Santos, 1990.

González Gaspar, Entrevista para el Museo de Los Santos, 1990.

Landrón, Rosa, Entrevista Museo de Los Santos, 1985.

Suro, Ramona, Monín Suro. Coleccionista de santos de Morovis, Entrevista para el Museo de Los Santos, 1985.

Las entrevistas para el Museo de Los Santos fueron realizadas por José Guillermo Torres, MD. Ph.D., curador y director.